La casa palacio San Cristóbal, que data del siglo XVIII, se encuentra en la localidad vizcaína de Zalla. Tras un proceso de rehabilitación en el que se han respetado los elementos más representativos, esta edificación se ha convertido en todo un ejemplo de eficiencia energética gracias a una serie de actuaciones y medidas que la han hecho acreedora de la calificación energética “A”.

 

El proyecto trata de poner en valor una casa palacio solariega del siglo XVIII, constituida por tres plantas y otra más bajo cubierta, que se encontraba deshabitada y en bastante mal estado de conservación tanto en su interior como en su exterior.

Dada las dimensiones de la edificación, la opción que se ha propuesto es la reconstrucción de la edificación para dar lugar a cuatro viviendas de dos dormitorios y dos dúplex que comunican la segunda planta con la planta bajo cubierta.

“Básicamente la actitud arquitectónica presente en esta obra, ha consistido en respetar en la medida de lo posible, los elementos más representativos de la edificación, así como laejecución de la cubierta en madera, replicando la original. Del interior no se ha podido conservar nada ya que estaba completamente arruinado y carecía de valor arquitectónico”, afirma el arquitecto Maixi Maruri, responsable del proyecto.

A nivel arquitectónico se ha mantenido los muros de carga perimetrales y los huecos originales a la vez que se han recuperado otros, que estaban tapados, al igual que la cubierta, realizada en madera laminada.

Ahorro energético

En el diseño se ha tenido especial atención a todos los temas relacionados con la eficiencia energética.
Según Maixi Maruri, “el promotor tenía claro desde el inicio que el ahorro energético era una parte fundamental a tener en cuenta hora de desarrollar la obra y de esta manera tener un compromiso de respeto con el medio ambiente. Conjuntamente se han aplicado unos sistemas nuevos de calentamiento pasivo, sin coste económico adicional para los futuros propietarios de viviendas, así como otros sistemas innovadores para rebajar al máximo el consumo energético”.

En términos de diseño pasivo, se ha realizado el aislamiento térmico reforzado en la envolvente con carpinterías exteriores de calidad, masa térmica interior y ventilación cruzada. En cuanto al diseño activo, se ha planteado una climatización basada en el uso de energías renovables para uso colectivo.

En este caso se han utilizado la geotermia –con una bomba de calor geotérmica– y una instalación de colectores solares para producción de ACS y calefacción –cada uno con su tanque de acumulación– que funcionan conjuntamente con un depósito de inercia de 1.500 l e intercambiadores de placas. El calor se consigue en las viviendas por medio de un suelo radiantede última generación, con lo que también producimos un importante ahorro económico.

Otro dato a tener en cuenta es que en las instalaciones, la distribución tanto interior como exterior de vivienda, están premontadas y listas para ser instaladas, óptimas para la distribución de calefacción y agua sanitaria, gestión y contabilización de consumos de energía en instalaciones centralizadas.

Principales características
– Distribución, en un solo plano.
– Modularidad, los equipos se pueden adaptar a cualquier cantidad de unidades de consumo, en cualquier modalidad y en cualquier tipo de instalación.
– Flexibilidad en el diseño, haciendo posible el cubrimiento de cualquier demanda.
– Optimización de espacio, en muy poco espacio se da solución a todas las necesidades de montaje de la unidad. Se trata de una solución compacta.
– Eficacia energética, ahorro energético en la distribución de energía gracias a la incorporación deaislamiento modular. La contabilización de energía se efectúa de forma individual y en tiempo real, siendo posible opcionalmente el envío de datos vía bus a una ubicación central.
Con la aplicación de este conjunto de medidas se ha obtenido una calificación energética “A”.

Fuente: Construarea.com